El municipio madrileño impulsa su economía local gracias a la Copa Chenel y atrae a los visitantes con su exclusiva villa romana y su gastronomía.
Valdetorres de Jarama vive un momento de gran auge, consolidándose como un municipio «de moda» gracias a su firme apuesta por la tauromaquia. La celebración de certámenes como la Copa Chenel supone un importante motor cultural y económico que beneficia directamente a la hostelería y al comercio local. Además, la localidad se enorgullece de ser un trampolín para los diestros, habiendo visto triunfar en su ruedo a figuras como Ángel Téllez o Fernando Adrián antes de que lograran abrir la ansiada Puerta Grande de Madrid.
El compromiso del municipio con los toros es absoluto, hasta el punto de que su alcalde asegura no imaginarse al pueblo sin estos festejos. Las autoridades locales destacan que la afición está en alza y cuenta con un fuerte respaldo de la juventud. Esta pasión marca profundamente el calendario festivo, especialmente durante las celebraciones del 14 de septiembre en honor al Santísimo Cristo crucificado, de marcado carácter taurino, las cuales complementan a las fiestas de perfil más religioso que tienen lugar el 3 de mayo.
Más allá del ámbito taurino, Valdetorres de Jarama ofrece un enorme atractivo para los visitantes gracias a su entorno natural junto al río Jarama. El municipio invita a los turistas a descubrir un patrimonio histórico inigualable, que incluye una iglesia del siglo X y una exclusiva villa romana octogonal, la única de estas características en toda España. Para redondear la experiencia, la localidad presume de una excelente oferta gastronómica, recomendando a quienes la visitan degustar sus tradicionales lechazos y su dulce más típico: el hornazo

