El regidor destaca el 40º aniversario de la representación de la Pasión como «la joya de la corona» y defiende el impulso económico que las fiestas patronales y la tradición taurina suponen para la hostelería y el comercio de la villa
El alcalde de Daganzo, Manuel Jurado, ha puesto en valor los grandes atractivos del municipio madrileño, presentándolo como el refugio ideal frente al bullicio de la capital. En sus propias palabras, Daganzo es «un pueblo a un paso de Madrid con una calidad de vida maravillosa y un pueblo tranquilo».
El regidor ha hecho un repaso por el patrimonio y los lugares emblemáticos de la localidad, señalando que es «imprescindible la plaza de la villa y nuestra Iglesia de la Asunción». No obstante, ha otorgado un protagonismo especial a lo que considera «la joya de la corona» del municipio: la representación de la Pasión. Este histórico evento, reconocido como de interés turístico regional, ha celebrado este año su 40º aniversario, consolidándose como uno de los principales reclamos del pueblo.
Impulso económico a través de las fiestas patronales
Más allá del valor cultural, el alcalde ha destacado el importante motor económico que suponen los eventos locales, en especial las fiestas patronales de Daganzo. Según ha explicado, el impacto en los negocios de la zona es notable: «Durante todo ese fin de semana el pueblo se llena, los bares, los restaurantes y los comercios, al final disfrutas de un volumen de gente que hacen que esos días sean muy buenos».
Finalmente, el primer edil se ha pronunciado sobre el fuerte arraigo de la tauromaquia en la localidad, lo cual supone «un orgullo y un reconocimiento a la tradición taurina que tiene Daganzo». Ante cualquier duda sobre la continuidad de estas celebraciones, el alcalde se ha mostrado tajante en su defensa: «Rotundamente no, es una de las tradiciones que tiene Daganzo y que hay que conservar y disfrutar de ellas»
