Por Luis Miguel Parrado
Este artículo bien podría iniciarse con aquella legendaria frase que sentenciaba «decíamos ayer», y es que precisamente parece que fue ayer cuando estábamos diseccionando las ganaderías protagonistas de la edición de 2025. Sin embargo, el año 2026 ya está aquí, con los carteles de las clasificatorias y las ganaderías de las semifinales y la final completamente definidos para una competición que, año tras año, no deja de ganar prestigio: la Copa Chenel.
Para esta edición, el aficionado podrá disfrutar de 26 ganaderías distintas que lidiarán a lo largo de 13 festejos. Como fiel reflejo del escalafón europeo actual, la sangre y el encaste Domecq predomina con un porcentaje altísimo. Divisas como Moreno Pérez Tabernero, Pedraza de Yeltes, La Palmosilla, Victoriano del Río, Domingo Hernández, Zalduendo o Montalvo, entre otras, vertebran gran parte del certamen. De hecho, cabe destacar que únicamente en la semifinal a seis y en la gran final se lidiarán en exclusiva animales de este encaste.
No obstante, uno de los grandes alicientes de la Copa Chenel es su apuesta por la diversidad de encastes. La sangre Santa Coloma – Buendía tendrá un peso muy relevante gracias a divisas de primera línea como Flor de Jara, La Machamona y Los Maños. El encaste Atanasio Lisardo, hoy bastante disminuido en el campo bravo español, estará defendido por María Cascón, hierro hermano de Juan Luis Fraile. Albaserrada contará con el inconfundible representante de Adolfo Martín, mientras que el encaste Murube recaerá sobre Castillejo de Huebra, ganadería que lleva años lidiando a pie con unos resultados extraordinarios.
A este elenco se suman hierros verdaderamente singulares que aportan una enorme personalidad. Veremos a los imponentes y bellos toros de Partido de Resina (antiguos Pablo Romero); la inmensa variedad de pelos de Peñajara de Casta Jijona; la fiereza de Baltasar Ibán, forjada con ese cruce de Contreras y Domecq; y los jaboneros de Aurelio Hernando, de predominante sangre Veragua. Además, contaremos con la golosa novedad de la divisa portuguesa de Pinto Barreiro (que probablemente lidie también bajo su segundo hierro, São Torcato), una ganadería que lleva muchísimo tiempo sin comparecer en España.
El camino hacia Las Ventas: Duelos ganaderos
La fase clasificatoria mantiene ese atractivo formato de tres toros de una sangre frente a tres toros de otra distinta. El pistoletazo de salida será en San Agustín de Guadalix, midiendo la legendaria belleza de Partido de Resina con la gran calidad y bravura de Moreno Pérez Tabernero (anteriormente Miranda y Moreno). En Miraflores de la Sierra viviremos un choque vibrante entre los animales salmantinos de Pedraza de Yeltes y los santacolomeños de Flor de Jara. Algete, por su parte, acogerá el duelo entre Condesa de Sobral (con los puros Torrestrella portugueses por bandera) y Guerrero y Carpintero.
Valdilecha será el escenario para el esperado regreso de los toros portugueses de Pinto Barreiro ante Las Monjas. En Colmenar de Oreja, los «atanasios» de María Cascón se medirán con Martín Lorca, mientras que Valdemoro calcará el exitoso duelo de 2025 —que resultó ser la corrida más triunfal— entre Los Eulogios (con Manuel Sanz de la Morena) y Baltasar Ibán. La fase clasificatoria se completará con La Machamona ante Antonio López Gibaja en Daganzo de Arriba; los Veragua de Aurelio Hernando contra los «jandillas» de Antonio Palla en Moralzarzal; y un fascinante duelo sin rastro de sangre Domecq en San Martín de Valdeiglesias: Castillejo de Huebra frente a Adolfo Martín.
Las semifinales subirán aún más la exigencia. En Chinchón saltarán al ruedo Peñajara de Casta Jijona y José Cruz. El undécimo festejo nos regalará un interesantísimo Los Maños contra La Palmosilla, y Alpardo acogerá una terna de absoluta categoría que incluye divisas favoritas de las figuras: Victoriano del Río, Zacarías Moreno y Domingo Hernández.
El colofón de este certamen tendrá un marco inmejorable: la gran final se celebrará el 30 de julio en una corrida nocturna en la mismísima plaza de toros de Las Ventas de Madrid. Allí se lidiarán los toros salmantinos de Montalvo, ganadería encastada en Domecq que, precisamente entre 2025 y 2026, se encuentra celebrando su primer centenario.
El listón de 2025 y el deseo para 2026
No podemos obviar el altísimo nivel que nos dejó la edición pasada. En nuestra memoria de aficionados aún embisten animales como Borracho de Flor de Jara, Mujabatón de Moreno Pérez Tabernero, Insensato de Condesa de Sobral o Delegado de José Cruz. Recordamos las merecidísimas vueltas al ruedo de Repudiado (Manuel Sanz de la Morena) y Provechoso (Baltasar Ibán) en Valdemoro, o el gran juego del toro Malagueño de Adolfo Martín. Además del gran desempeño de los animales, el año pasado brilló una presentación exquisita que muchas tardes sobrepasó con creces lo esperado para el tipo de plazas en las que se lidiaba.
¿Qué nos deparará este año? Eso solo lo sabe el destino. Lo que sí esperamos firmemente es que el tiempo sea benevolente, que ya ha llovido bastante y no queremos repetir los continuos aplazamientos por agua que sufrimos en 2025. Ojalá esta Copa Chenel 2026 venga esplendorosa, con el clásico «sol y moscas», cargada de mucho toreo y, por encima de todo, de muchísima bravura.

