El alcalde de Colmenar de Oreja ha reafirmado el profundo compromiso del municipio con la tauromaquia, destacando que la oportunidad de ser un referente taurino, tanto en la Comunidad de Madrid como a nivel nacional, supone para ellos un «sentimiento de orgullo y responsabilidad». El regidor defiende la apuesta decidida de la localidad por potenciar sus raíces, recordando que, como institución, tienen la «obligación de proteger nuestras manifestaciones culturales».
Más allá del arraigo tradicional, el alcalde tiene claro que los eventos taurinos son un motor fundamental para que el pueblo prospere. Según explica, el mundo del toro influye «de manera directa y medible, sobre todo en los sectores de la hostelería, el comercio y los servicios», convirtiéndose en un indudable «auge más para el turismo» local.
Aprovechando la expectación que generan estos festejos, el alcalde invita a los aficionados a que visiten el municipio «con tiempo y con calma» para poder descubrir a fondo su entorno monumental. Cabe destacar que Colmenar de Oreja es una de las 11 Villas de la Comunidad de Madrid y ostenta la declaración de Bien de Interés Cultural desde el año 2013. Entre sus grandes recomendaciones turísticas se encuentran:
- La Plaza Mayor y el túnel de Zacatín: El gran símbolo representativo del municipio, caracterizado por el túnel que atraviesa la plaza por debajo.
- Patrimonio histórico y artístico: La majestuosa Iglesia de Santa María la Mayor y el Museo Ulpiano Checa, dedicado al ilustre pintor local que alcanzó gran fama nacional e internacional entre los siglos XIX y XX.
- Ruta del vino y la cultura: Las bodegas visitables, donde se elaboran caldos de gran calidad bajo la Denominación de Origen Vinos de Madrid, y el histórico Teatro Diéguez, recientemente galardonado como «teatro centenario de la Comunidad de Madrid».
Finalmente, al igual que en el caso de Valdilecha, el alcalde zanja rotundamente que no se imagina a Colmenar de Oreja sin toros. Asegura que no es solo una cuestión personal, sino que la tauromaquia está «muy arraigada en la cultura» y es una manifestación cultural que los «define también como pueblo». La mejor muestra de ello es que el toro es siempre «el gran protagonista» en las fiestas que celebran a primeros de mayo y a primeros de septiembre en honor a su patrón y copatrona.

