Este sábado 25 de abril a las 18:00h, la plaza de Colmenar de Oreja acogerá un apasionante choque ganadero en el que los diestros Tomás Angulo, Manuel Perera y García Pulido se medirán a las imponentes reses de estas dos prestigiosas vacadas.
La Copa Chenel alcanza su quinto capítulo en esta edición de 2026 con una cita ineludible el próximo sábado 25 de abril a las 18:00h en la localidad madrileña de Colmenar de Oreja. El experto Luis Miguel Parrado ha diseccionado las claves de este nuevo desafío ganadero que enfrentará a las vacadas de Martín Lorca y María Cascón, dos divisas con personalidades muy marcadas y una presentación que promete ser soberbia. Los encargados de estoquear este interesante encierro serán los matadores Tomás Angulo, Manuel Perera y García Pulido.
Martín Lorca: 35 años de cuidada alquimia Domecq en la sierra sevillana Abriendo plaza por antigüedad llega Martín Lorca, divisa que en este 2026 cumple 35 años desde su fundación en 1991 por el recordado empresario hostelero José Luis Martín Lorca. Actualmente dirigida por su yerno, José Carlos Escribano, la ganadería forjó sus cimientos comprando vacas y sementales de diferentes ramas de procedencia Domecq. Destaca en sus inicios la curiosa adquisición de un lote de «desvieje» de Torrealta, del cual se llevaron inteligentemente las vacas que habían parido hembras junto a sus crías.
Con el paso del tiempo, la sangre se refrescó con reses de la divisa de El Torero, consolidando a «Librijano» como uno de los sementales clave de la actualidad. Los animales, que pastan en la difícil pero adaptada finca serrana ‘La Barra’ en El Castillo de las Guardas (Sevilla), ya dejaron su sello en la pasada edición de la Copa Chenel tras lidiar en Algete un astado de gran nota llamado «Quisquilloso».
María Cascón: El asolerado reducto Lisardo-Atanasio de los Fraile Por su parte, la ganadería salmantina de María Cascón representa la historia viva de la ilustre familia ganadera de los Fraile. Aunque el hierro con esta denominación fue creado en 1999 por los herederos de Juan Luis Fraile (quien criaba la rama Graciliano), la vacada entronca directamente con el origen de la mítica ganadería de Puerto de San Lorenzo. Tras el fallecimiento de Juan Luis, su viuda y familia decidieron apostar por recuperar en este hierro la procedencia Lisardo-Atanasio.
Se trata de una vacada muy corta en número de reproductoras pero con un prestigio cimentado en la calidad. Sus animales pastan en la finca ‘Cojos de Robliza’ en Salamanca, la misma tierra que lleva viendo crecer a generaciones de toros bravos desde finales de los años 50. Entre sus grandes hitos recientes, destaca la clamorosa vuelta al ruedo póstuma que se le concedió al toro «Buscón» en la exigente plaza de Las Ventas en el año 2009.
Ambas divisas se caracterizan por el enorme cuidado en el manejo de sus astados y garantizan una presentación impecable, más que sobrada para los compromisos que asumen. Todo está servido para vivir una gran tarde de toros en Colmenar de Oreja.

