El diestro madrileño regresa a la Copa Chenel con la madurez de quien ha hecho de la entrega su mayor ventaja y la convicción de que este es el momento definitivo para aprovechar su oportunidad.
El toreo es, ante todo, una prueba de resistencia y fe. Para Juan Miguel , la carrera ha sido una lucha constante contra la adversidad y un camino de superación personal. Con raíces en Colmenar de Oreja y una vocación heredada de su parentesco con el matador Juan Cuéllar, el torero madrileño se presenta en esta edición de la Copa Chenel con la serenidad que otorga la experiencia y la pureza de quien se muestra en la plaza como un espejo de su propia verdad.
Formado inicialmente en la Escuela Taurina de Aranjuez y pulido después en la Escuela Taurina Fundación “El Juli”, la trayectoria de Juan Miguel ha estado marcada por hitos de gran responsabilidad. Tras su debut con picadores en Chinchón en 2011 y su presentación en Las Ventas en 2013, alcanzó el doctorado en Valdemorillo en 2018. Sin embargo, su historia reciente con la Copa Chenel ha sido una prueba de fuego: una lesión en 2022 le impidió actuar y, en 2023, una dura cornada en Valdetorres de Jarama truncó su camino cuando más ilusionaba.
Lejos de rendirse, Juan Miguel aplica el mejor consejo que ha recibido jamás: “no te rindas jamás”. Con un estilo definido como clásico y la entrega como su principal baluarte, el diestro asume este nuevo reto con una determinación absoluta:
«Entró por seguir en mi lucha. Es el momento y sé y tengo seguro que lo voy a aprovechar. El torero vestido de torero en una plaza de toros es como un espejo; yo como persona soy muy de verdad, muy puro, y todo eso se refleja en la plaza».Fiel admirador de figuras como José Tomás y Morante de la Puebla, Juan Miguel encara el certamen con la mirada puesta en la gloria, aunque confiesa con sinceridad que su mayor temor es no avanzar en la competición. Para él, ganar la Copa Chenel no es solo un objetivo profesional, sino un sueño que desea compartir con su espíritu y con quienes lo han apoyado en los momentos más difíciles
