El alcalde del municipio apuesta por la tauromaquia y defiende la libertad de elección, alegando que gobierna para todos.
Fernando Romo, alcalde de Algete, se moja sin complejos en defensa de la tauromaquia. Para él ser sede de la Copa Chenel no es solo colgar un cartel, sino una apuesta firme por la libertad de elección. Romo sostiene que su deber es gobernar para todos y que, por ello, el municipio debe ser un lugar donde el mundo del toro ocupe el lugar que le corresponde por historia y tradición.
«Gobernar para todos significa atender a quienes tienen el derecho de ver una corrida en su pueblo porque pagan sus impuestos y tienen sus gustos. Quien no quiera ir, tiene la libertad de no hacerlo», afirma, elevando el debate más allá del festejo y situándose en el terreno de los derechos de los ciudadanos a decidir sus señas de identidad.
El alcalde confiesa que ser sede de la Copa Chenel supone especialmente para la hostelería un impacto muy positivo «No solo se trata del momento de la corrida, sino todo el antes, el durante y el después especialmente, ya que siempre se genera tertulia»
Para Fernando, la esencia de la gente es que a pesar de su creciente población, sigue siendo un pueblo donde nunca falta el saludo de un conocido.
«Algete es una población en crecimiento, pero que sigue siendo y teniendo esa raíz de pueblo que no queremos perderla, porque todavía aquí nos vamos saludando por la calle, cosa que es muy importante; nos conocemos prácticamente todos».
Como sede de certámenes de prestigio como la Copa Chenel y el Circuito de Novilladas de la Comunidad de Madrid, el alcalde reafirmó el compromiso del Ayuntamiento con el mundo del toro, entendiéndolo como una pieza clave del patrimonio español.
