A tan solo 30km de Madrid, Algete se posiciona como una de las paradas obligatorias de la zona noreste de la Comunidad de Madrid. Conocido popularmente como la «puerta de la sierra» este municipio madrileño posee una extensión de 38 km 2, en los que confrontan llanura con pequeñas colinas, su clima se asemeja al mediterraneo continental, con inviernos no muy fríos y veranos cálidos.
Estos son los lugares más célebres de esta localidad:
La plaza de la constitución, conforma el centro urbano del municipio. Antiguamente, durante las fiestas patronales la plaza se transformaba por completo para convertirse en una plaza de toros. En aquellos tiempos, se rodeaba el recinto con tablones de madera para acoger los festejos taurinos. Si te fijas bien al pasear por allí, todavía puedes encontrar un «tesoro» del pasado en la fachada principal que aún se conserva el número 1, la prueba real de que ese rincón era, hace años, el antiguo tendido uno.

Iglesia parroquial de la Asunción de Nuestra Señora, data de principios del siglo XVI, actualmente tiene planta longitudinal con tres naves, separadas por columnas toscanas y jónicas que sostienen arcos de medio punto, aunque originalmente solo la constituía la nave central situándose la torre fuera, conectada por una única puerta.Las naves se cubren con techumbre de madera sencilla y en el crucero, capilla mayor y sacristía, aparecen bóvedas vaídas. El coro se sitúa a los pies en lo alto y se sostiene con un arco carpanel. La capilla mayor cuenta con un retablo en madera tallada y policromada contratado en 1612 por Juan Muñoz y Alonso Vallejo y cuyas pinturas terminaron Vicente Carducho y Eugenio Cajés en 1619. Se trata de un retablo característico de los producidos a principios del siglo xvii en la región, de grandes proporciones, con múltiples compartimentos alternando escultura y pintura, que se inspiran directamente en el de la basílica de El Escorial. Durante la edad media, la ahora plaza de la constitución correspondía al campo santo, donde se enterraba la gente de la más baja alcurnia, ya que los más pudientes y con títulos nobiliarios se enterraban en la propia iglesia, conservando aún las lápidas enumeradas en el suelo.

Ayuntamiento, aunque hoy supone el centro de gobierno municipal, fue en su día un pósito, donde se hacía acopio de cereales para poder ofrecerlos a labradores y vecinos durante los meses de escasez.

La fuente del burro, según la tradición popular, su nombre proviene de la leyenda de un burro enfermo abandonado que bebió de sus aguas, curándose y regresando sano a su dueño. Cuenta la voz del pueblo que beber de la fuente mejora las digestiones. Situada bajo una pequeña colina que contiene una cueva (ahora tapiada) que conecta los dos lados de la colina y que durante la guerra civil española sirvió como refugio.

Ruta 35, las lagunas de las huelgas y los hervideros, es uno de los parajes más reconocidos por la zona, una muy buena forma de conectar con la naturaleza.


