El diestro reconoce que tras la alternativa comienza una nueva batalla y ve en el certamen la vía para recuperar sitio y volver a Las Ventas
Sinceridad, cercanía y autocrítica marcaron la intervención de Chicharro en el coloquio celebrado ayer en la Universidad Europea de Madrid, organizado por Los Torileros, donde se puso en valor el papel fundamental de la Copa Chenel como plataforma de impulso para matadores que buscan consolidarse.
“Soy un chico normal. Me gusta estar en mi pueblo, con mis amigos y con mis caballos. Hasta los días de corrida hago vida normal; no tengo ningún ritual”, explicó el diestro, reflejando una forma de ser sencilla y natural, lejos de supersticiones y artificios.
En su repaso a la trayectoria reciente, recordó una etapa de novillero intensa, toreando en plazas de máxima categoría y sumando numerosas tardes. El pasado año dio el paso definitivo al tomar la alternativa en Valencia, en un cartel de gran relumbrón junto a Alejandro Talavante y Andrés Roca Rey. Posteriormente confirmó en la Plaza de Toros de Las Ventas durante la Feria de San Isidro.
Sin embargo, reconoció que el resultado no fue el esperado. “Las cosas no salieron como soñaba, por unas razones u otras”, admitió con honestidad. Una circunstancia que le ha llevado a afrontar esta nueva etapa con la mentalidad de quien sabe que, tras la alternativa, comienza otra carrera distinta.
En ese contexto, la Copa Chenel aparece como una oportunidad clave. “Puede ayudarme bastante, a mí y a toreros como yo: toreros a los que la gente ya ha visto, que sabe que lo tenemos, pero a los que nos falta un pequeño empujón”, afirmó.
Durante el encuentro se destacó precisamente esa función del certamen: servir de escaparate real para matadores que necesitan continuidad y un escenario donde volver a demostrar su dimensión.
Chicharro lo resumió con una reflexión que retrata la dureza del escalafón superior: “La etapa de novillero te ayuda a tomar la alternativa, pero una vez que la tomas es empezar de cero”.
Una frase que define su momento actual y que explica por qué ve en la Copa Chenel una vía directa para recuperar sitio y volver a llamar con fuerza a las puertas de Madrid.

